Cuando hablamos de trabajo, o más generalmente acerca de los cambios con los que nos enfrentamos todos los días, una palabra a menudo es recurrente: la palabra oportunidad. Una palabra que, en la frase correcta en el momento adecuado, crea en el oyente una serie de pensamientos y esperanzas de alcanzar una meta o realizar un proyecto. Uno de los sinónimos de oportunidad es una ocasión favorable, que trae consigo un cambio positivo (casi en todo momento). Y si lo pensamos, vivimos en una época en la que hay muchas oportunidades disponibles. Pero sobre todo, vivimos en lo que podríamos definir la era más relacional de la historia. La edad en que las relaciones no son un camino sino un objetivo real.

 

Cuando pienso en esto, empiezo a reflexionar sobre las grandes oportunidades que el marketing de recomendación ha brindado y continúa brindando a profesionales y empresarios de todo el mundo. Y siempre me detengo en uno en particular. Cuando hablamos de estrategias de marketing, generalmente decimos «vencer a los competidores», «hacerlo mejor que los competidores» … y así sucesivamente. El marketing de referencia revierte este punto de vista al encontrar en colaboración y no en competencia la oportunidad real de crecimiento a partir de un supuesto preciso: el resultado global proveniente de la colaboración es mayor que la suma de los resultados individuales que se obtendrían individualmente. Es un acercamiento al mundo de los negocios que mira al Otro no como un competidor sino como una oportunidad: un gran recurso desde un punto de vista profesional, intelectual, humano, capaz de enriquecernos y darnos la posibilidad de alcanzar objetivos que nosotros alcanzamos. No sería capaz de llegar solo.

 

Durante años he trabajado como empresario en tecnología de la información y procesos de negocios. Siempre me he dado cuenta de que si hubiera tratado de seguir observando solo mi interés o si me hubiera guardado todas las oportunidades comerciales que venía de mi cliente, hoy no podría decir que tuve éxito como empresario. Uno de los fundamentos de mi éxito es que siempre he podido tener personas competentes y especializadas a mi alrededor en aquellos campos en los que no estaba a la altura de la tarea o que no representaban mi preparación específica

 

Ver a muchos empresarios y profesionales italianos que aplican este enfoque a su negocio es sin duda una de las cosas que me enorgullecen. Acercarse al mercado mediante la práctica de la cultura de la abundancia aporta beneficios positivos para el cliente, para los proveedores, para el mercado y para toda la economía en mayor escala. Por lo tanto, gracias al Marketing de recomendación y la cultura de la abundancia, se nos abre un nuevo mundo de oportunidades. Una oportunidad tan grande como el mundo.

Por: Paolo Mariola National Director – BNI Italia

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